El sábado 16 de mayo, 27 estudiantes y 3 profesores del Liceo Bicentenario de Viña del Mar, emprendieron una travesía cultural que quedará impregnada por largo tiempo en sus espíritus.
Daniela, una de las estudiantes nos contó: "Para mí fue una experiencia demasiado linda y especial. Nunca había tenido la oportunidad de visitar un teatro y de verdad fue algo increíble. Todo el ambiente era hermoso, la comida estuvo riquísima y el trato fue excelente. Me encantaría volver a vivir una experiencia tan única y extraordinaria como ésta. Sin duda, será un recuerdo muy especial que siempre voy a guardar con mucho cariño".
Por su parte, Francisco comentó: "Me pareció genial la salida cultural, me impresionó todo el arte que vi, y también me impresionó el hecho de que en una sola pintura, escultura, etc, pueden haber tantos posibles significados. Me gustó y disfruté mucho la ópera, fue una experiencia en la que aprendí que el arte no solo se manifiesta a través de pinturas o esculturas, sino, que también se expresa en forma de canto y de música".
El viaje lo hicieron al amparo del otoño y con los ojos muy abiertos observaron a Ícaro en los brazos de su padre, paridos desde el arte de Rebeca Matte y observaron algunas de las piezas principales de nuestro patrimonio colectivo de la mano de Carlos Salazar, maravilloso guía que con su sombrero de colores nos mostró el contexto y trasfondo del Palacio y la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y del Museo de Arte Contemporáneo.
Tras los museos, observamos las vitrinas de "Metales Pesados", caminamos por el costado del Cerro Huelén, observamos su Edificio Barco, extraído por Sergio Larraín desde los océanos y la luz. Pocos metros más al sur, abrazamos el alma de Gabriela Mistral, Yin Yin y nuestro pueblo, en el magnífico mural incrustado en lozas por Fernando Daza justo al pie de la colina fundamental de Santiago. (1970)
Por la tarde, cambiamos nuestra capital por un París Universal para abordar vínculos de amor entre poetas, pintores, costureras y una bella bailarina vestida de rojo en La Bohème.
Henri Murger publicó su novela altamente autobiográfica "Escenas de la vida Bohemia", mediante entregas muy esperadas en el diario parisino "El Corsario", entre 1847 y 1849.
Desde 1849, la obra ha sido llevada al teatro, la ópera, la zarzuela, el cine y la comedia musical de Broadway (Rent)
En 1896, Giacomo Puccini tomó el texto de Murger y le dio alas musicales a esta encantadora historia de amor, que la tarde del sábado nos hizo llorar, sentir las manos frías e intuir la maravilla y la tragedia del amor





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